La Favorita C.B. - Sombreros, Gorras y Boinas

Lunes a Viernes
9.30 a 13.30 y de 15.00 a 20.00

Sábado
10.00 a 13.30

 

Usted está aquí: Inicio / Blog

Fabricación del sombrero de fieltro

Durante la fase inicial de la fabricación de sombreros de fieltro se prepara un primer bastido. Las pieles generalmente de conejo, liebre y castor, se trabajan convenientemente en la máquina sopladora, que mezcla los pelos; éstos pasan a la máquina apelmazadora, donde, mediante chorros de agua caliente, se peinan los pelos, y el fieltro no acabado, adquiere la típica forma de campana.
Antes de recibir el tinte, el bastido de fieltro debe adquirir la consistencia necesaria; esto se logra mediante las operaciones de abatanado y alisado y el enfurtido. Después de estas operaciones el bastido está en condiciones de recibir el teñido y acabado. En el depósito de tinte el fieltro permanece en ebullición en un baño del colorante adecuado durante cierto tiempo.
El acabado de los sombreros de fieltro comprende de 60 a 70 operaciones que van desde el  modelado hasta la fula, el planchado, el toscado y el repaso final. Operaciones accesorias, pero que siempre se realizan en una sección del taller de sombrerería, son los últimos toques y el aditamento de detalles ornamentales mediante los cuales el sombrero se adapta a la línea señalada por la moda.
Para la fabricación del fieltro, se emplea generalmente, pelo de conejo doméstico o salvaje, de liebre y de castor, convenientemente seleccionado y mezclado en una máquina soplosa (o sopladora). El pelo así mezclado, unido a veces con otras fibras, se pesa para formar unidades (cada una de las cuales es la cantidad suficiente para elaborar el fieltro de un sombrero); después pasa a una máquina de apelmazar, que aspira el pelo y, a través de un juego de tambores y aspas dotados de un movimiento giratorio vertiginoso, lo proyecta sobre un cono metálico con perforaciones muy finas, provisto de un aspirador, capaz de mantener el pelo sólidamente unido al mismo cono. Distribuido de una forma uniforme sobre el cono giratorio, se lanza contra el pelo un chorro de agua caliente para peinarlo; la lámina así obtenida, llamada Bastido, se introduce posteriormente en las máquinas de abatanar y alisar, operaciones que dan al fieltro una primera consistencia. Después de esta operación, el bastido pasa a las máquinas de enfurtir que, en distintas fases, reducen el fieltro, dispuesto ya para las operaciones siguientes de tinte y acabado. A esta etapa de la elaboración sigue, por lo general, el teñido del sombrero, mediante su ebullición en un baño de colorante con mecanismos apropiados para que el color penetre profundamente en el fieltro. Los sombreros teñidos pasan sucesivamente al modelado, a la prensa, al planchado y al acabado final, para recibir después solamente los últimos toques y el adorno.

Otra materia que se suele emplear para la fabricación del sombrero de fieltro es la lana. Este material es más fácil de trabajar que el pelo. Las operaciones  para la fabricación del fieltro a partir de la lana son casi análogas a las que se efectúan con el pelo, pero es distinto el tratamiento de la materia prima, ya que ha de pasar antes por un lavado, desengrasado y cardado.

 

Fabricación del sombrero panamá

Para elaborar un sombrero panamá se utiliza una fibra resistente y flexible de una palmera sin tronco ("Cardulovica Palmata") conocida como "toquilla". Este nombre se lo dieron los hombres de Pizarro en el año 1531, y proviene de la palabra española "toca". Esta materia prima se encuentra en las zonas costeras de Ecuador, donde se dan las condiciones climatológicas ideales para su crecimiento y desarrollo.

Las localidades más conocidas mundialmente por la fabricación de sombreros panamá son Montecristi y Jipijapa (ambas dentro de la provincia de Manabi), donde los expertos maestros tejedores comienzan su trabajo en las primeras horas de la mañana o al caer la tarde para que el calor ecuatorial no merme la flexibilidad de las fibras y para que no lleguen a romperse.
Un sombrero de gran calidad puede tardar hasta ocho meses en elaborarse completamente y tiene las fibras tan cortas, que apenas se distingue dónde termina una y empieza la otra. En un auténtico panamá están tan apretadas que ni siquiera dejan pasar el agua.

Cada sombrero es único ya que son tejidos a mano y la calidad del sombrero va en función de la finura y la regularidad del tejido, así como la uniformidad del color. Las fibras de grado superior son seleccionadas a mano atendiendo a su suavidad y flexibilidad.

El proceso de elaboración del sombrero comienza tejiendo la copa es espiral y se van entrelazando las fibras hasta conseguir el diámetro deseado. Después se coloca en una horma cilíndrica de madera para ir elaborando (también en espiral) los laterales. De vez en cuando se posa el sombrero todavía no terminado sobre una tabla y con una concha se restriegan las fibras. Tras muchas semanas de trabajo se llega al ala del sombrero que es tejida en ángulo recto. Después se llega al acabado donde hay que recortar las fibras que sobresalen.  A continuación se realiza el lavado y el blanqueado, consiguiendo así el famoso Sombrero Panamá.

Muchos artesanos venden sus sombreros sin acabar, y luego son llevados a algunas tiendas o fábricas donde se les da el acabado y se ajustan a los diferentes estilos y modelos. Existen máquinas hidráulicas que sirven para refinar los sombreros dándoles el acabado y la blancura. Con dicha máquina se consigue la definición final del sombrero. Una vez sacado el panamá de la prensa, se le cose por dentro la badana para que se ajuste con comodidad a la cabeza del portador y para que no se ensucie con el sudor.

¿Que da su valor al sombrero panamá? La calidad de la fibra, lo tupido del tejido, la minuciosidad de su fabricación, el tiempo que requiere tejerlos y la duración del sombrero tratado adecuadamente.

 

 

Cuidados del sombrero

1.- Limpieza en seco. Utilice un cepillo de cerda firme. Haga el barrido únicamente en sentido contrario a las agujas del reloj, tanto en la copa como en el ala.

2.- No planchar, ya que no es posible planchar el sombrero con sistemas caseros.

3.- No exponer a temperaturas superiores a 50 grados centígrados. Las temperaturas excesivas contraen algunos de los materiales con los que se construyen los sombreros, por lo tanto no colocarlos en las lunas del coche, ni sobre las fuentes de calor (calefactores, radiadores, chimeneas, etc).

4.- En caso de mojarse, dejar que se seque a temperatura ambiente verificando que se conserve su forma original.

5.- No apoyar sobre el ala. Mientras no esté en uso, coloque el sombrero en su embalaje original, cuélguelo de su interior o apóyelo sobre la copa (el ala puede deformarse).

Twitter

Debido a un error, posiblemente de latencia en la conexión a Twitter, los tweets del usuario no pueden mostrarse.

Contacto

  • La Favorita C.B.  ( CIF.: E-79088761 )
  •  Plaza Mayor 25 , Madrid

Cesta de la compra

 x 
Carro vacío